Ley General Tributaria (LGT)
La Ley General Tributaria (Ley 58/2003, de 17 de diciembre) es la norma básica del sistema tributario español. Establece los principios generales del derecho tributario, los derechos y obligaciones de los contribuyentes, y los procedimientos de gestión, inspección, recaudación y sanción aplicables a todos los tributos del Estado.
La LGT: la norma que regula cómo funciona Hacienda con el contribuyente
Cuando recibes un requerimiento de la Agencia Tributaria, cuando presentas una autoliquidación fuera de plazo o cuando te inician un procedimiento de inspección, la norma que regula cada uno de esos pasos es la Ley General Tributaria. No crea impuestos concretos — para eso están el IRPF, el IVA o el Impuesto sobre Sociedades — sino que establece las reglas del juego comunes a todos ellos.
La Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria se publicó en el BOE el 18 de diciembre de 2003 (BOE núm. 302). Derogó la Ley 230/1963, de 28 de diciembre, que había sido la norma básica del sistema tributario durante cuarenta años. La reforma más profunda desde su aprobación fue la introducida por la Ley 34/2015, de 21 de septiembre, que afectó al régimen de prescripción, al sistema sancionador y a los procedimientos de revisión en vía administrativa.
Los resúmenes son orientativos. Para efectos legales, consulta siempre el texto íntegro en boe.es.
Estructura de la LGT
La Ley General Tributaria se organiza en seis títulos más las disposiciones adicionales, transitorias y finales:
| Título | Contenido |
|---|---|
| Título I | Disposiciones generales: principios y fuentes del ordenamiento tributario |
| Título II | Los tributos: elementos de la obligación tributaria (hecho imponible, base, tipo, cuota) |
| Título III | Aplicación de los tributos: gestión, inspección y recaudación |
| Título IV | Potestad sancionadora: infracciones, sanciones y procedimiento sancionador |
| Título V | Revisión en vía administrativa: recursos y reclamaciones económico-administrativas |
| Título VI | Actuaciones en supuestos de delito contra la Hacienda Pública |
El Título III es el más extenso y el que más afecta a la práctica cotidiana: regula cómo la Administración gestiona tus tributos, cómo puede inspeccionarte y cómo puede recaudar si no pagas en plazo.
Principios fundamentales
La LGT recoge los principios que rigen el sistema tributario español, varios de ellos con rango constitucional:
- Principio de legalidad: solo la ley puede crear tributos y establecer sus elementos esenciales — hecho imponible, base, tipo de gravamen, sujeto pasivo.
- Principio de reserva de ley: determinadas materias (beneficios fiscales, tipos de gravamen) están reservadas a norma con rango de ley; ningún reglamento puede regularlas.
- Principio de seguridad jurídica: las normas tributarias no pueden ser retroactivas si resultan desfavorables para el contribuyente.
- Principio de proporcionalidad: las sanciones y medidas cautelares deben ser proporcionales al perjuicio causado a la Hacienda Pública.
- Principio de eficacia: la Administración tributaria debe actuar con eficiencia y economía de medios.
Los obligados tributarios
La LGT define con precisión quién debe responder ante la Administración. No solo el contribuyente que soporta económicamente el tributo:
- Contribuyente: quien realiza el hecho imponible y soporta la carga tributaria.
- Sustituto del contribuyente: quien, por mandato legal, ocupa el lugar del contribuyente en el cumplimiento de las obligaciones materiales y formales.
- Retenedor: quien descuenta parte de un pago a un tercero e ingresa ese importe en Hacienda (caso habitual: empresa que retiene el IRPF de sus trabajadores).
- Responsable: quien responde de la deuda tributaria junto al deudor principal, de forma subsidiaria o solidaria según los casos.
- Sucesor: heredero o entidad que asume las obligaciones tributarias pendientes del causante o de la entidad disuelta.
Esta distinción tiene consecuencias prácticas directas: el régimen de recursos, el plazo de prescripción y las responsabilidades difieren según el tipo de obligado tributario.
Los procedimientos tributarios más relevantes
Gestión tributaria
Comprende los procedimientos ordinarios de presentación de declaraciones, autoliquidaciones y comprobación limitada. La mayoría de las relaciones cotidianas entre contribuyente y Hacienda — presentar el modelo 303 del IVA, gestionar la declaración de la renta — se articulan mediante estos procedimientos. La LGT fija el plazo máximo de resolución en seis meses, salvo que una norma específica establezca otro plazo.
Procedimiento de inspección
La Inspección de Hacienda puede iniciar actuaciones de oficio o a petición del obligado. La LGT regula las facultades de la inspección (entrada en locales, requerimiento de información a terceros, examen de contabilidad) y los derechos del inspeccionado (a ser informado del alcance, a asistencia de asesor, a conocer la identidad de los funcionarios).
El plazo máximo de las actuaciones inspectoras es de 18 meses en general, ampliable a 27 meses en casos de especial complejidad o cuando el obligado haya obstruido o dificultado la inspección.
Recaudación y período ejecutivo
Cuando el obligado no paga en período voluntario, se inicia el período ejecutivo y el procedimiento de apremio. La LGT regula los recargos del período ejecutivo:
- 5 %: si el obligado paga antes de recibir la providencia de apremio.
- 10 %: si paga dentro del plazo concedido en la propia providencia de apremio.
- 20 %: si no paga en ese plazo (a los que se añaden también intereses de demora).
Derechos del contribuyente (artículo 34 LGT)
El catálogo de derechos del obligado tributario incluye, entre otros:
- Derecho a ser informado y asistido en el cumplimiento de sus obligaciones.
- Derecho a obtener las devoluciones tributarias en plazo.
- Derecho a ser reembolsado del coste de los avales prestados para suspender la ejecución de actos impugnados.
- Derecho a no aportar documentos ya aportados o en poder de la Administración.
- Derecho a formular quejas y sugerencias.
Prescripción: el plazo de cuatro años
El derecho de la Administración para determinar la deuda, exigir su pago, imponer sanciones o solicitar devoluciones prescribe a los cuatro años desde el día siguiente al plazo de presentación voluntaria. La prescripción se interrumpe con cualquier actuación de la Administración o del obligado tributario formalmente notificada, reiniciando el cómputo desde cero.
Cómo seguir las modificaciones de la LGT en el BOE
Las modificaciones de la LGT se publican en la Sección I del BOE como leyes ordinarias o, en casos urgentes, como reales decretos-ley. Puedes consultar el texto refundido y consolidado de la LGT directamente en boe.es, donde se incorporan todas las modificaciones al texto original.
Para un panorama completo de la normativa fiscal española, consulta la guía de legislación fiscal en el BOE, que repasa impuestos, novedades y cómo seguirlos. Si quieres entender el marco normativo más amplio, la guía de normativa sectorial en el BOE te da la perspectiva general.
Diferencias con conceptos similares
La LGT no crea tributos concretos: eso lo hacen la Ley del IRPF (Ley 35/2006), la Ley del IVA (Ley 37/1992) o la Ley del Impuesto sobre Sociedades (Ley 27/2014). La LGT es la norma madre que fija las reglas procedimentales y los principios comunes a todos ellos. Cuando surge un conflicto de interpretación procedimental, se aplica la LGT; cuando la cuestión es de fondo del propio tributo, prevalece la ley específica.
Tabla resumen
| Aspecto | LGT (Ley 58/2003) | Leyes tributarias específicas (IRPF, IVA, IS) |
|---|---|---|
| Qué regula | Principios, procedimientos y régimen sancionador comunes | Hecho imponible, base, tipo y deducciones de un tributo concreto |
| Ámbito | Todos los tributos del Estado | Solo el tributo que regula cada ley |
| Publicada en BOE | 18 diciembre 2003 (BOE núm. 302) | Cada ley tiene su propia fecha de publicación |
| Última gran reforma | Ley 34/2015 (prescripción, sanciones, revisión) | Variable según el tributo y Leyes de Presupuestos |
| Prevalencia | Norma general subsidiaria cuando la ley específica calla | Norma especial: prevalece en lo que regula su tributo |
Preguntas frecuentes
¿Qué es la Ley General Tributaria y para qué sirve?
La Ley General Tributaria (Ley 58/2003) es la norma básica del sistema tributario español. Establece los principios generales, los derechos y obligaciones de los contribuyentes, y los procedimientos de gestión, inspección, recaudación y sanción aplicables a todos los tributos del Estado. No crea impuestos concretos: eso lo hacen leyes específicas como la del IRPF o el IVA.
¿Dónde se publicó la LGT en el BOE?
La Ley 58/2003, General Tributaria, se publicó en el BOE el 18 de diciembre de 2003 (BOE núm. 302). El texto consolidado con todas sus modificaciones posteriores está disponible en boe.es. La reforma más significativa fue la Ley 34/2015, que modificó en profundidad el régimen de prescripción, las sanciones y la revisión en vía administrativa.
¿Cuánto tiempo tiene Hacienda para inspeccionarme según la LGT?
El plazo general de prescripción es de cuatro años desde que finaliza el plazo de presentación voluntaria de la declaración. Las actuaciones inspectoras deben completarse en un máximo de 18 meses (ampliable a 27 meses en casos de especial complejidad o cuando el obligado dificulte la inspección).
¿Qué derechos tengo ante una inspección de Hacienda?
La LGT reconoce al obligado tributario el derecho a ser informado del objeto y alcance de las actuaciones, a ser asistido por un asesor fiscal, a conocer la identidad de los funcionarios actuantes y a no aportar documentos que ya obran en poder de la Administración. Estos derechos están recogidos en el artículo 34 de la LGT.
¿Cuál es la diferencia entre la LGT y la Ley del IRPF?
La LGT establece los principios y procedimientos comunes a todos los tributos. La Ley del IRPF (Ley 35/2006) regula específicamente ese impuesto: su hecho imponible, la base imponible, los tipos de gravamen y las deducciones. Cuando surge un problema procedimental (plazo de recurso, notificación, prescripción), se aplica la LGT. Cuando la cuestión es de fondo del IRPF, se aplica la Ley del IRPF.