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Lotes Desiertos y Licitación Parcialmente Adjudicada

Un lote desierto es aquel en el que no se presenta ninguna oferta admisible, lo que permite al órgano de contratación adjudicar el resto de lotes de la licitación con normalidad y tramitar el lote desierto por separado, sin necesidad de anular todo el procedimiento.

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¿Qué es un lote desierto?

Cuando un contrato del sector público se divide en lotes (una obligación general por defecto en determinados contratos, salvo justificación en contrario, según la LCSP), es habitual que la licitación tenga un resultado desigual entre ellos: algunos lotes reciben varias ofertas competitivas, mientras que otros no reciben ninguna oferta, o solo reciben ofertas que no cumplen los requisitos mínimos del pliego. A este segundo caso se le llama lote desierto.

El artículo 150.3 de la Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público establece que la mesa o el órgano de contratación no pueden declarar desierta una licitación (o un lote) cuando exista alguna oferta o proposición admisible de acuerdo con los criterios que figuren en el pliego. Es decir: solo procede declarar desierto un lote cuando no se ha presentado ninguna oferta, o cuando todas las presentadas han sido excluidas por incumplir requisitos esenciales del pliego.

Efectos: la licitación parcialmente adjudicada

La gran ventaja práctica de dividir un contrato en lotes es que el resultado desierto de uno o varios de ellos no arrastra al resto: el órgano de contratación puede adjudicar con normalidad los lotes que sí recibieron ofertas válidas, mientras decide qué hacer con el lote o lotes desiertos. Esto se conoce como licitación parcialmente adjudicada, y evita que la falta de interés en una parte concreta del objeto del contrato paralice todo el procedimiento.

Qué puede hacer el órgano de contratación con un lote desierto

Declarado desierto un lote, el órgano de contratación dispone de varias vías, en función de las circunstancias:

  • Tramitar una nueva licitación específica para ese lote, ajustando en su caso las condiciones (precio, plazo, requisitos técnicos) si se detecta que fueron la causa de la falta de interés
  • Acudir al procedimiento negociado sin publicidad, cuando la LCSP lo permite expresamente para los supuestos de licitación previa declarada desierta y siempre que no se modifiquen sustancialmente las condiciones originales del contrato
  • Tramitarlo como contrato menor, si su valor estimado se sitúa por debajo de los umbrales del artículo 118 de la LCSP (40.000 euros para obras; 15.000 euros para servicios y suministros) y se cumplen el resto de requisitos exigidos para esta figura
  • Refundir el lote desierto con otro lote en una licitación posterior, si tras el análisis de mercado se concluye que el fraccionamiento original dificultaba su adjudicación

Por qué queda desierto un lote: causas habituales

  • El presupuesto base de licitación del lote resulta insuficiente para el mercado, especialmente en sectores con costes al alza
  • Los requisitos de solvencia técnica o económica exigidos son desproporcionados para el volumen de negocio del lote
  • El plazo de ejecución es demasiado ajustado para el objeto del lote
  • El objeto del lote es demasiado específico o técnico y hay pocos operadores capaces de prestarlo
  • Errores u omisiones en la definición del objeto del lote en el pliego de prescripciones técnicas

Ejemplo práctico

Un hospital público licita el suministro de material de un solo uso dividido en ocho lotes por familias de producto. Seis lotes reciben varias ofertas y se adjudican sin incidencias. Dos lotes, correspondientes a productos muy especializados con pocos fabricantes en el mercado español, no reciben ninguna oferta. El órgano de contratación adjudica los seis lotes con normalidad y, para los dos lotes desiertos, revisa el presupuesto base de licitación y las condiciones técnicas antes de volver a sacarlos a licitación por separado.

Diferencias con conceptos similares

Un lote desierto es distinto de un lote anulado: la anulación se produce cuando el propio procedimiento tiene un defecto jurídico (por ejemplo, tras la estimación de un recurso especial), mientras que el lote desierto es simplemente el resultado de que no se ha presentado ninguna oferta admisible, sin que el procedimiento en sí sea defectuoso.

Preguntas frecuentes

¿Se puede declarar desierto un lote si hay una oferta que cumple el pliego?

No. El artículo 150.3 de la LCSP prohíbe declarar desierta una licitación o un lote cuando exista alguna oferta admisible conforme a los criterios del pliego, aunque solo sea una y no resulte especialmente ventajosa.

¿Qué pasa con los demás lotes si uno de ellos queda desierto?

Nada: los lotes que hayan recibido ofertas admisibles se adjudican con normalidad. El resultado desierto de un lote no afecta a la validez ni al calendario de adjudicación del resto de lotes de la misma licitación.

¿Puede un lote desierto adjudicarse después como contrato menor?

Sí, si su valor estimado se sitúa por debajo de los umbrales de contrato menor fijados en el artículo 118 de la LCSP (40.000 euros para obras, 15.000 euros para servicios y suministros) y se cumplen los demás requisitos de esta figura, incluida la justificación de la necesidad en el expediente.